Hay eventos a los que uno va por los carros. Otros, por la comida. Y algunos, simplemente porque prometen una buena excusa para vestirse espectacular. Glam, Cars & Carbs logró juntar las tres cosas en un mismo lugar: Aston Martin Orlando, autos increíbles, gastronomía y mucho glamour.
Hay algo particularmente atractivo en los eventos donde los carros dejan de ser simplemente carros y se convierten en parte de la escenografía.
Eso fue lo primero que pensé cuando llegué a Aston Martin Orlando, en el área de Millenia, para Glam, Cars & Carbs.
El escenario ya tenía todo para funcionar: el showroom de una de las marcas más asociadas con el lujo británico, autos que parecen diseñados para una película de James Bond y un grupo de invitados vestidos para la ocasión.
Y entonces entendí que la idea del evento era precisamente esa: celebrar el estilo de vida alrededor de los autos, pero sin convertirlo en un encuentro exclusivamente para fanáticos de los motores.
Aquí también había moda, gastronomía, networking y, por supuesto, mucho glamour.

Aston Martin como escenario
Si hay una marca que sabe construir una atmósfera alrededor de un automóvil, es Aston Martin.
Sus vehículos tienen algo que va más allá de la velocidad. Hay una estética muy particular en las líneas, los interiores, los materiales y esa mezcla entre elegancia y deportividad que históricamente ha hecho que la marca sea reconocible incluso para quienes no son expertos en automóviles.
Y tenerlos como protagonistas de un evento como este cambia completamente la experiencia.
Los carros no estaban simplemente estacionados.

Glamour, pero sin tomárselo demasiado en serio
El nombre Glam, Cars & Carbs ya decía bastante.
Porque si algo me gustó fue precisamente la combinación.
Los autos de lujo aportaban el factor wow.
El glamour estaba en los invitados, los looks y la atmósfera.
Y los carbs, recordaban que, después de todo, esto era una celebración y habíamos venido también a comer.
La gastronomía tenía un papel importante dentro de la experiencia y ayudaba a romper esa sensación de que estábamos en un showroom simplemente viendo automóviles.
Era más bien una reunión social alrededor de un universo de lujo.
Y eso hizo que el evento se sintiera mucho más relajado.

El fashion show fue parte fundamental
Para mí, incluir la moda fue lo que terminó de convertir el evento en una experiencia de lifestyle.
Porque un automóvil de lujo no se vende únicamente como un medio de transporte. Hay todo un universo alrededor: diseño, imagen, personalidad, aspiración y estilo de vida.
Y la moda habla exactamente el mismo idioma.
Ver ambos elementos juntos hizo que el evento se sintiera mucho más editorial y menos como una simple exhibición automotriz.


Orlando también está creando estos encuentros
Una de las cosas que más me gusta de cubrir eventos en Orlando es precisamente descubrir cómo la ciudad está creando espacios donde diferentes industrias comienzan a encontrarse.
Moda, gastronomía, automóviles, arte, wellness… cada vez hay más eventos que entienden que el público no quiere solamente asistir a una actividad.
Quiere vivir una experiencia.
Y Glam, Cars & Carbs es un buen ejemplo de eso.
Aquí no se trataba únicamente de admirar un Aston Martin. Era llegar, recorrer el espacio, disfrutar de la comida, ver la pasarela, conversar y formar parte de una escena.
