Sian Chiong: “La fama pasó a un segundo plano”

Sian Chiong es un artista cubano de ascendencia china, por su lado paterno, y vasca, por el materno. Se graduó como actor en el Instituto Superior de Arte y se dio a conocer en el mundo del espectáculo de su país con la agrupación Ángeles. Terminada esa etapa, decidió seguir desarrollando su carrera en México, donde la suerte lo ha acompañado en la telenovela La mexicana y el güero de Televisa, que finalizó esta semana y donde le dio vida a Diego Torres, y la serie Súbete a mi moto de Amazon Prime, en la que interpreta el personaje de Joselo.

Por estos días Chiong estrenó el tema Después de las 12, retomando de nuevo su faceta como cantante: “La música estará siempre en mi vida”, dice sin titubeos.

-Se podría decir que su padre, Rolando Chiong, descubrió su talento artístico.
-Mi papá es director de televisión, teatro y cine, y descubrió mi talento cuando en un rodaje le estaba diciendo a otro niño cómo tenía que hacerlo. Ahí empezó todo. En ese momento, siempre lo hice por diversión. De más grande practicaba beisbol y estaba más enfocado en eso. Después, mi papá me motivó a presentar las pruebas de actuación del Instituto Superior de Arte y que si aprobaba, tomara una decisión entre la actuación y el deporte. Aprobé y decidí irme por la carrera artística. Ya en mi último año de estudios entré a una banda de chicos y me cambió la vida, estuve allí siete años cantando.

-Ángeles fue una boy band muy exitosa en la isla, ¿esa experiencia le abrió o le cerró puertas?
-Aprendí muchísimo de la industria, maduré y esa experiencia no la cambio por nada del mundo. Si es cierto que me era muy difícil trabajar como actor estando en la banda. Terminado ese ciclo, en mi caso no me cerró puertas, al contrario fue favorable.

-Ahora vive en México, ¿cómo fue su vida en Cuba?

-Cuba tiene otro ritmo, algo muy especial en su gente. Pero algo que compartimos todos los latinos es la alegría. Yo en Cuba fui feliz, es cierto que muchos quieren irse. Sin embargo, tanto el que se queda como el que se va está muy conectado con la isla e irremediablemente la extraña. En cuanto a México, estoy muy agradecido, me ha abierto las puertas, he tenido la oportunidad de trabajar y crecer más en mi carrera. Sencillamente, amo a mi país y amo a México.

-¿Qué extraña de Cuba?
-La familia, los amigos, las playas, los lugares donde uno iba siempre.

-¿Usted sintió que era necesario para su carrera salir de su país?
-Se dio de forma natural, viajaba con la banda mucho a México, Estados Unidos y Europa. Cuando se acabó ese ciclo decidí quedarme en México para seguir en la actuación. Crecer desde Cuba internacionalmente es complicado porque lo que se hace se queda en la isla y se exporta muy poquito, entonces no tiene mucha difusión; de ahí que si quieres un éxito internacional es más fácil hacerlo en otros países.

-Usted trabajó en la telenovela La mexicana y el güero con actores de la talla de Itatí Cantoral y Juan Soler, además interpretando un personaje homosexual, que hasta hace poco no eran comunes en este tipo de producciones.
-Ha sido muy reconfortante, además de tener la suerte de trabajar con grandes actores. Por fortuna, los tiempos han cambiado, hoy es más común, el mundo ha evolucionado y sabemos que ser homosexual no es una enfermedad. La gente ha apoyado muchísimo el personaje y he recibido buenas críticas.

-Por otra parte, en la serie Súbete a mi moto, sobre el grupo Menudo, interpreta, en este caso, a un personaje real: Joselo.
-Fue un reto interpretar un personaje que existe. Creo que se logró un trabajo digno. Antes de empezar las grabaciones hablé con Joselo y eso fue de muchísima ayuda. El resultado final lo da el público.

-Usted en la serie era el bueno, la contraparte de Edgardo Díaz, interpretado por Yamil Ureña.
-Para mí no representa un problema interpretar un personaje positivo o negativo. Yamil y yo hablamos de eso en su momento, recuerdo que le dije: “Van a odiar el personaje, no a ti”. Siempre ensayábamos y tuvimos la fortuna de hacer una amistad y eso ayudó mucho para que todo fluyera con naturalidad, además ambos nos apoyarnos para que las escenas quedarán bien. Yo estoy muy agradecido con el proyecto porque me dio un amigo para toda la vida.

-La serie ha tenido por un lado aceptación, pero por otro críticas y polémicas.
-Lo importante es que se hable del tema. Respeto las opiniones y las críticas. Por eso el arte es subjetivo.

-¿Qué le gustaría seguir desarrollando en su carrera?
-Me encantaría hacer cine, trabajar en España, en Hollywood o hacer televisión en Estados Unidos. Soy un artista al que le gustan los retos y probarse en distintas áreas. Todo lo que sea nuevo para mí siempre será bienvenido.

-A pesar de la pandemia, sus proyectos han sido muy exitosos y su popularidad en México ha aumentado, ¿cómo ha lidiado con la fama?
-A mí la fama no me interesa, ya la viví en mi país cuando era cantante. Ya pasó a un segundo plano, yo lo que quiero es crecer y dejar un legado. Afortunadamente he estado en proyectos que han funcionado bastante bien. Para mí el mejor premio es cuando el público me felicita y agradece mi trabajo.

-Finalmente, ¿cómo es la ventana por donde mira Sian Chiong?
-Por mi ventana veo un el mundo en constante cambio, lo que ha pasado con la pandemia ha sido un duro golpe y a su vez una enseñanza para que podamos seguir adelante. Yo soy una persona más, entre muchas, que está luchando por sus sueños.

Publicado por: Isabela Isern

Fuente: eluniversal.com / Dulce María Ramos

Social Shares

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *