Museo Q: la cara cultural de la lucha de la comunidad LGBTI en Colombia

No se pueden negar los grandes avances que ha tenido la comunidad LGBTI en Colombia. Y aunque hay mucho por seguir luchando, lo cierto es que sus derechos están comenzando a ser respetados. La historia de esta comunidad se puede contar desde múltiples perspectivas, y una de ellas es a través de la cultura. Y es que paralelo a los temas sociales y políticos relacionados a sus luchas, el conocimiento de sus vivencias a través de la cultura también ha ido en aumento.

Un genuino ejemplo de ello es Museo Q, un colectivo que surge por la ausencia del sector social LGBTI en las narrativas de los museos. Aseguran que por ahora no están interesados en tener una sede propia, porque afirman que su representación podría quedarse en un solo lugar, cuando su verdadera intención es que todas sus visiones abarquen la mayor cantidad de lugares.

Pero sus exhibiciones itinerantes van más allá del típico concepto del espectador que solo ve una obra. Y es que pensando en que los colombianos realmente conozcan a profundidad todo lo relacionado a esta comunidad, Museo Q ha creado muestras interactivas que han permitido que los espectadores jueguen al mismo tiempo que conocen. Una de ellas ocurrió hace poco en el Jardín Botánico de Bogotá.

“Nos definimos como un museo transgresor y sin paredes, que poco a poco a sabido ganarse su espacio y reconocimiento en el mundo cultural”, Luis Carlos Manjarrés, miembro de Museo Q.

“Lo que hicimos fue usar sus colecciones vivas, es decir, sus plantas, para enseñar sobre este sector. Lo que hicimos fue invitar a las personas a entender que la naturaleza es diversa y que nosotros somos naturalmente diversos. Lo curioso era que las personas recibían una guía de vista y con ella lo que tenían que hacer era identificar las distintas sexualidades de las plantas y entender que hay plantas trans, drags, hermafroditas, asexuales, y más, y para rematar, invitamos a las personas a ver pornografía vegetal. De esta manera, y con este tipo de exhibiciones queremos mostrar que Museo Q también tiene la misión de hacer pedagogía, pero una que no repele y que es dinámica”.

Con su propia exposición permanente en el Museo Nacional

Para muchos podría significar un espacio más, pero para Museo Q el haber logrado estar en una exhibición permanente implica que sus historias por fin están siendo respetadas y contadas.

Y es que dentro de su lucha, también se encontraba la idea de ser parte de este espacio cultural, que hasta un tiempo no tenía en cuenta sus visiones.

“Y paralelo a nuestro deseo de ser parte del Museo Nacional, este estaba creando la sala Ser sociedad, que tenía como objetivo mostrar las luchas de los sectores sociales. Específicamente ellos estaban pensando en indígenas y afros, pero faltaba una representación de las mujeres y la comunidad LGBTI. Así que luego de conversaciones finalmente llegamos a esta sala. Nosotros estamos orgullosos de muchos aspectos, pero nos ha hecho infinitamente felices ser parte de una exposición permanente y que nuestras narrativas hagan parte de espacios como este”.

Si usted visita el museo por estos días se encontrará con esta sala ubicada en el segundo piso.

Museo Q es claro en afirmar que esta lucha y estos logros culturales no han sido gracias solamente a su trabajo, sino en general, a todos los sectores LGBTI que también trabajan a diario por hacerse visibles en una sociedad que, aunque lento, ha ido abriendo los ojos hacia la diversidad.

“Estamos muy contentos de compartir espacio con muchas organizaciones y líderes, entiendo que es una representación, que faltan muchas más, y que tenemos que seguir trabajando para que nuestras voces sean mucho más fuertes y estén en todos los espacios”, concluye Luis Carlos.

 

Fuente: Publimetro.

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